jueves, 23 de agosto de 2012

Mejor cinéfila que drogadicta.

Les voy a contar un par de secretos, pero ustedes tienen que hacer de cuenta que yo no dije nada para no manchar mi reputación. Gracias. 

Primero voy a empezar el posteo con una cita de Amelie (la pongo en inglés así entienden más personas, con suerte), así voy poniéndolos en el humor correcto.

Man in photo: She is in love. 
Nino Quincampoix: I don't even know her! 
Man in photo: Oh, you know her. 
Nino Quincampoix: Since when? 
Man in photo: Since always. 
Man in photo: In your dreams.

Hay sólo una persona acá que me sigue desde que importa, así que voy a intentar explicar esto lentamente.
Cuestión que vengo hablando de sexo y cigarrillos y problemas personales,
pero hace dos días la gente viene diciéndome que esto es una máscara, 
que yo en realidad soy otro tipo de persona, pero hago de cuenta que soy más dura. 
¿Mi respuesta a eso? No del todo, muchachos. 
No es necesariamente una máscara. 
Es todo verdad. Lo bueno y lo malo.
Como amigos, ven las dos cosas: 
ven la chica dura y deprimida y la fatalista,
que tiene mil problemas, y también ven a la parte de mí que haría todo por un amigo.
Lo he dicho antes y lo voy a seguir diciendo: 
si bien yo tengo mis problemas propios, por un amigo que necesite un hombro,
los apago o pongo pausa hasta que la crisis ajena pase y estoy siempre, 
aunque implique tomarme un taxi desde Constitución a Nuñez (lo he hecho) por amistad. 
Pero hay una parte que nadie conoce porque si todos me conocieran románticamente, sería un bardo.
La cuestión es que si todos conocieran esta parte, aunque sea de testigos,
nadie me creería que soy una persona con mil problemas y dura, en absoluto.
Tiempo al tiempo al tiempo. En algún momento de la vida va a revivir esa parte de mí
(o va a volver a salir a flote, mejor dicho, porque sigue viva).
Recién estaba hablando de Ameliè (con mi ex, por alguna razón, intentando explicarle por qué cortamos*)
y me acordé de un montón de cosas. 
Les voy a contar una anécdota, sólo por mi propia diversión: 
Amelie es una película que vi a causa de un chico con el que salí hace mucho tiempo
(fue un bastardo, es lo único que necesitan saber)
que amaba esta película y me dijo que Amelie, por su personalidad, le hacia recordar a mí. 
Un comentario re divino y acertado, sin importar que quien me lo dijo fue un pelotudo.
(mejor sexo de mi vida, igual)
Cuestión que es verdad, no soy toda una chica dura que es super fuerte. 
Soy muy débil y frágil en realidad, pero eso sólo se nota en ciertos ámbitos.
En todos mis blogs ha habido un posteo de Amelie porque es parte de mí,
así que tenía que hacerlo acá, porque la idea es que me conozcan tal y cómo soy. 
El otro día estaba pensando que al leer este blog es como si me conocieran resfriada, 
en piyama, sin maquillaje y sin bañarme hace un mes: ven todo lo malo.
Hoy les muestro lo bueno.
¿Quieren conocer a Juli?
Vean Amelie. Amelie realmente es mi mejor herramienta para demostrar qué tan no dura soy
sin meterme en una relación con todos ustedes.

En otras palabras: dejen de usar el adjetivo puta para describirme y empiecen a ver que soy un amor.
*La parte linda y dulce y de perderse en el romanticismo es bastante importante para mí, y con él no pasaba ni yo sentía que pudiese hacerlo pasar. ¿Qué les puedo decir? Soy un amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario