Suena el teléfono. Tono, tono, tono. Atendió.
"Hola..."
"Hi..."
"Perdón, no te tendría que estar llamando."
"¿Pasa algo?"
"Estuve pensando en vos..."
"¿Pasó algo malo?"
"Todo, nada. Ya ni sé. Pero necesitaba alguien con quién hablar. Alguien en quien confíe y que sepa que va a estar y la única persona que se me ocurrió... fuiste vos."
"¿Qué pasó?"
"¿Nos podemos ver?"
"¿Nuestro bar?"
" Nuestro."
" Nunca dejó de serlo."
" Mi vida se fue de mis manos. Ya no sé qué hacer. Te necesito. No necesito que me des un beso, no necesito ni siquiera que me abraces. Sólo necesito que seas vos al lado mío."
"En media hora estoy ahí."
"Gracias."
No hay comentarios:
Publicar un comentario